2017 · 10 · 03 • Fuente: Lourdes Baeza, El País - España

Los palestinos escenifican en Gaza el inicio de la reunificación nacional

El primer ministro palestino visitó la franja y se reunió con los líderes de Hamas para hacerse cargo del gobierno del territorio mediterráneo

El primer ministro de Palestina, Rami Hamdallah (c) rodeado de los líderes de Hamás en Gaza y del mediador egipcio, este lunes. AFP

Semana decisiva para la reconciliación palestina. Por primera vez en casi tres años una delegación del Gobierno de Ramala, encabezada por el primer ministro palestino, Rami Hamdallah, ha viajado a la Franja de Gaza para materializar el acuerdo, alcanzado con Hamás en 2014, para formar un gobierno de unidad nacional palestino. Centenares de gazatíes acudieron a Beit Hanoun, al otro lado del paso fronterizo de Erez, al norte del territorio, para dar la bienvenida a la comitiva de más de cien altos cargos del Gobierno de Ramala.

En el paso fronterizo, Rami Hamdallah hizo un alto para dirigirse a los congregados, a quienes aseguró que su regreso a Gaza tenía el firme propósito de poner fin a la fractura abierta tras la toma del poder por la fuerza por Hamas hace una década. “Vuelvo a la Franja para profundizar en la reconciliación y poner fin a la división de nuestro pueblo”, dijo vitoreado por la multitud.

Hamdallah alabó la labor mediadora de Egipto y aseguró que dada la “situación catastrófica sin precedentes en la que se encuentra la Franja de Gaza, ahora, la prioridad es terminar con el sufrimiento de los palestinos”.

La comitiva llegó avanzando a duras penas entre la muchedumbre hasta el barrio de Sheyaiya, a la residencia de Ahmed Helles, uno de los líderes históricos de Fatah, miembro del Comité Central del partido que hizo de anfitrión para la reunión. Allí se produjo el apretón de manos de Hamdallah con el que fuera primer ministro de Hamás en Gaza desde la llegada de los islamistas al poder, Ismail Haniye, y con su sucesor desde febrero, Yahia Sinwar.

El bloqueo egipcio e israelí al territorio mediterráneo palestino —más efectivo desde la llegada “oficial” al poder del presidente Abdelfatá al Sisi, en 2014—; el aislamiento internacional de Qatar, uno de los principales inversores y valedores de Hamás en Gaza; las tres guerras sufridas en la última década y las recientes medidas de presión aprobadas por el Gobierno de Ramala —como la negativa a seguir pagando a los israelíes la factura de la luz del territorio palestino gobernado por los islamistas— explican el cambio de postura de Hamás. Fue hace quince días cuando los líderes del movimiento de resistencia islámico decidieron, en El Cairo, aceptar las condiciones del presidente palestino, Mahmud Abbas y entregar las instituciones de la Franja a la Autoridad Nacional Palestina (ANP) para iniciar la formación del, tantas veces anunciado y nunca materializado, Gobierno de unidad nacional.

Control de las armas

“No será fácil fijar una fecha electoral, pero el asunto más espinoso será el tema de la seguridad. Hamás cuenta con cerca de 30.000 hombres armados y no parece dispuesto a dejar las armas. De momento no vamos a entrar ahí, porque eso sería garantizar el fracaso”, aseguran a EL PAÍS fuentes próximas al Ejecutivo de Ramala. Un extremo confirmado por Mousa Abu Marzouk, uno de los históricos líderes islamistas. “Las armas son para defender al pueblo palestino puesto que sigue bajo la ocupación (israelí)”, dijo Marzouk a la prensa local.

A Gaza también se ha desplazado una delegación egipcia, mediador en la negociación. Según lo trascendido, ambas partes estarían de acuerdo en que Hamás entregue “de inmediato” a los cuerpos de seguridad de la ANP la gestión de los pasos fronterizos con Israel, en Beit Hanoun, y con Egipto en Rafah. También habrían acordado la inclusión paulatina en las fuerzas de seguridad de Gaza de unos 3.000 agentes h ahora dependientes de Ramala.

Gestos de buena voluntad de Hamás

El gobierno de Hamás en Gaza puso en libertad el domingo a cinco presos palestinos de Fatah, condenados hace dos años a penas de cárcel de entre siete y 15 años, como parte de los gestos de buena voluntad al inicio de las negociaciones. Todos los liberados pertenecían al aparato de seguridad del partido del presidente palestino, Mahmud Abbas y fueron encarcelados por “atentar contra la seguridad interna”, según reconoció un portavoz islamista a la agencia Reuters. Ahora, Hamás espera que también desde Ramala se corresponda dejando en libertad a algunos de sus militantes encarcelados por la Autoridad Nacional Palestina y a los que consideran presos políticos.

Fuente: Lourdes Baeza, El País - España