2018 · 04 · 24 • Fuente: Agencia EFE

Una ONG israelí denuncia el arranque de docenas de olivos en Jerusalén Este

La Autoridad de Tierras de Israel procedió ayer, por orden judicial y bajo seguridad policial, al arranque de docenas de viejos olivos en un terreno del barrio palestino de Sur Baher, en el territorio ocupado de Jerusalén Este, denunció hoy la ONG israelí Shalom Ajshav (Paz Ahora).

Según la entidad, esta zona fue expropiada para uso público por parte del Gobierno en 1970, pero solo 35 años después, en 2005, se planeó un proyecto urbanístico para construir 180 unidades residenciales en el área.

"Esto no es una expropiación legítima para fines públicos, sino una expropiación discriminatoria que toma tierra de una población (palestinos) y la asigna a otra (israelíes)", considera Shalom Ajshav.

De acuerdo con la entidad, "en lugar de permitir que todos los residentes de Jerusalén tengan la oportunidad de comprar viviendas, el Gobierno decidió asignar la tierra a las fuerzas de seguridad, impidiendo así que los palestinos compren casas en el vecindario planificado", añade.

Para la ONG, acciones como esta hacen que Jerusalén sea una ciudad cada vez más "dividida, con discriminación y opresión".

La decisión gubernamental de asignar la tierra a miembros de las fuerzas de seguridad es una "forma de discriminación contra los palestinos sin declararlo explícitamente", asegura la organización.

Pese a estar expropiado el terreno desde hace décadas, este no fue utilizado por el Estado y sus antiguos propietarios continuaron trabajando la tierra y cultivando olivos.

En 2005, sin embargo, las autoridades aprobaron un plan de construcción para una zona residencial de 180 viviendas, un proyecto contra el que apeló la Asociación para los Derechos Civiles en Israel en el Tribunal Supremo.

La justicia, sin embargo, avaló el plan y en 2014 ordenó que los antiguos propietarios abandonaran el terreno.

La Autoridad de Tierras de Israel confirmó a Efe que evacuó "unos sesenta árboles de terrenos públicos" destinados a la ampliación del asentamiento de Armón Hanatziv y que "estaban siendo utilizados ilegalmente por la familia Nimer", a la que se había advertido anteriormente que debía abandonarlos.

"Los ocupas plantaron árboles y trataron de establecer hechos sobre el terreno. La Autoridad de Tierras llevó a cabo una batalla legal, tras la que se determinó que eran intrusos y que tenían que abandonar los árboles ellos mismos, pero no lo hicieron", por lo que estos fueron arrancados ayer y llevados a un parque nacional cercano. 

Fuente: Agencia EFE