2018 · 05 · 16 • Fuente: La Vanguardia - España

Eurovisión, Giro... los esfuerzos de Israel para legitimar a Jerusalén como capital

En menos de dos semanas, el gobierno israelí ha cosechado tres importantes éxitos en su empeño por hacer que el mundo identifique a la ciudad dividida como su capital

La cantante israelí Netta celebra su triunfo en la 63 edición de Eurovisión (Jose Sena Goulao / EFE)

“El próximo año nos vemos en Jerusalén”, exclamaba el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu tras el triunfo de Netta en el festival de Eurovisión . Una afirmación que, no por más esperada, habrá puesto menos en tensión a los organizadores. Es cierto que el festival no siempre se ha celebrado en la capital del país ganador, pero Jerusalén no es una ciudad cualquiera. Para Israel, la Ciudad Santa es su capital legítima, al contrario de lo que opinan los palestinos, la legislación y la comunidad internacional con la excepción (ahora) de los Estados Unidos de Trump. Por eso precisamente, el gobierno israelí pondrá todo su empeño en que la gala se celebre allí. El objetivo: que el mundo identifique a Jerusalén como la capital del Estado judío, sin importar los zarandeos que eso provoque en el mundo árabe.

Desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca con su promesa de trasladar la embajada de los Estados Unidos de Tel Aviv -donde se encuentran todas las sedes diplomáticas- a Jerusalén, el Gobierno israelí ha redoblado sus esfuerzos por legitimar su control sobre la ciudad. La jugada, de momento, le está saliendo bien. Esta semana se ha demostrado con la doble alegría de la inauguración de la prometida embajada y el triunfo de ‘Toy’ en Eurovisión. Y a principios de mes, con el arranque de el Giro de Italia.

No sólo se trataba de promocionar un destino turístico de incuestionable interés, la primera etapa de la competición ciclista italiana destacó por su alta carga ideológica. Pese a que el recorrido no se adentraba ni un milímetro en Jerusalén Este -la parte palestina de la ciudad-, el mapa del recorrido mostraba una ciudad unida, sin nada que indicara el peculiar estatus de una urbe dividida desde 1947. Al ocultar esta división, el Giro no sólo sirvió para invisibilizar a los palestinos, si no también las violaciones israelíes del derecho internacional, una maniobra de lavado de imagen pública que ha utilizado comúnmente el estado israelí.

“Todos los actores inmersos en un conflicto buscan la forma de enfatizar sus cualidades positivas. Por lo que cualquier pequeña victoria en el campo de la propaganda, se potencia. Lograr que el Giro comience en Israel o ganar Euriovisión sirve para desplazar otras informaciones”, opina el experto en cobertura de conflictos de la UAB Xavier Giró. No es que Israel sea el único país que emplea estas tácticas de blanqueo de imagen, pero sí que se ha convertido en un ejemplo paradigmático.

El ciclista colombiano Miguel Ángel Lopez durante la primera etapa del Giro en Jerusalén

El ciclista colombiano Miguel Ángel Lopez durante la primera etapa del Giro en Jerusalén (Thomas Coex / AFP)

Una de las estrategias propagandísticas que más criticas ha recibido ha sido la del llamado Pinkwashing . Activistas propalestinos y LGTB denuncian desde hace tiempo que Israel enfatiza su lado ‘gay friendly’ para presentarse como una sociedad moderna, abierta y tolerante en contraposición con la homofobia y machismo de la sociedad palestina. Y, pese a basarse en una premisa bastante acertada, sus detractores critican que una cosa no puede servir para ocultar o minimizar la otra: que el estado de Israel vulnera los derechos humanos de los palestinos. Hay quien niega que esta sea una estrategia consciente, pero llama la atención que Netanyahu ponga un especial énfasis en el respeto a los derechos de los homosexuales en sus discursos en el extranjero y evite hablar de ello en casa.

Otra táctica de la política comunicativa del estado de Israel es presentar sus acciones punitivas como una reacción. “Se presentan como la víctima que responde a un ataque, olvidando que la cadena comienza mucho más atrás y que lo más importante no es quién comienza, si no que esto se tiene que parar”, apunta Giró. Esto se une a una cuidada imagen pública: “Los portavoces israelíes son gente preparada que se presenta como serena, comedida, razonable, más cercana en las formas a como los políticos hablan en Occidente. Mientras, los portavoces palestinos aparecen enfadados y se les representa como irracionales, emocionales…”, indica el experto.

Manifestacion del orgullo gay en  Madrid

Manifestacion del orgullo gay en Madrid (Emilia Gutiérrez)

La experiencia le ha demostrado al gobierno israelí que no respetar los tratados internacionales tiene pocas consecuencias para ellos. Un caso paradigmático sería el de los asentamientos judíos. “La ocupación de Cisjordania no es sólo ilegítima, es que es ilegal”, recuerda Giró. Pero Israel ha aprendido que lo importante es primero avanzar sin pedir permiso y, después, retroceder un poco para que parezca que ha hecho una gran concesión. “Juegan a una política de hechos consumados”, explica el profesor de la UAB.

Ha pasado menos de una semana del triunfo de Netta en Eurovisión y Netanyahu ya ha afirmado al menos en un par de ocasiones que el próximo festival tendrá lugar en Jerusalén, por lo que parece que esta vez también apostarán por la estrategia de los hechos consumados al margen de la peligrosidad de jugar con la Ciudad Santa. Este lunes, unas 60 personas murieron en Gaza en protestas contra el traslado de la embajada estadounidense a la ciudad. “Cada una de estas acciones se apila en la montaña de agravios que los países y la población árabe percibe por parte del estado de Israel y, por extensión, de los países que le dan apoyo”. Ahora, los países europeos deberán decidir como encarar su participación (o no) en un certamen en el que la ocupación israelí será, inevitablemente, un incómodo participante sin invitación.

Fuente: La Vanguardia - España