2018 · 10 · 10 • Fuente: Agencia EFE

Intensas medidas de seguridad en Barkan tras el ataque de un palestino

Más controles y la prohibición de acceder en coche privado son parte de las nuevas medidas de seguridad en el parque industrial de Barkan, en Cisjordania ocupada, donde el domingo un palestino, que continúa hoy en paradero desconocido, mató a dos israelíes.

El Ejército determinará las nuevas directrices a implementar después de ese ataque, el único registrado en las tres décadas de existencia de una de las mayores zonas industriales en territorio palestino ocupado, con 160 compañías israelíes y 7.200 empleados, la mitad de ellos palestinos con permisos especiales de trabajo.

La Policía, el Servicio de Inteligencia y el Ejército israelíes continúan hoy la búsqueda de Ashraf Waleed Suliman Naalwa, de 23 años, del pueblo cisjordano de Shweika (cerca de Tulkarem), que mató a una mujer de 28 años y a un hombre de 35, empleados en la empresa donde trabajaba en ese polígono.

Las fuerzas de seguridad han detenido en los últimos días a varios palestinos vecinos de Shweika, entre ellos a la madre y dos hermanas del huido, para interrogarles, indicó el Ejército.

El atacante entró en las oficinas de la empresa Grupo Alón, ató con una brida a la administrativa, Kim Levengrond Yehezkel, y le pegó varios tiros con un rifle de fabricación casera Carlo Gustav, además de herir a una compañera que había acudido al lugar al oír ruido.

Seguidamente, entró en la oficina de otro empleado, Ziv Hajbi, y le disparó provocándole la muerte, tras lo que huyó de la escena, momento desde el que continúa en paradero desconocido.

Según el director del parque industrial, Roni Juri, personal de servicios sociales ha estado reunido esta mañana con los trabajadores israelíes y palestinos de la compañía, con el fin de que el "traumático incidente" no perjudique el "entorno familiar" del que presume este parque industrial.

Alrededor de 3.600 palestinos trabajan en este parque industrial, levantado en una colonia judía, consideradas contrarias a la ley internacional y a la solución de dos estados y cuyos productos son objetivo de la campaña de la Boicot, Desinversión, Sanciones (BDS).

El empleado palestino Rasid Murad, de 50 años y originario de Salfit asegura que ha conseguido costear los estudios de cinco hijos con su trabajo en una empresa de plásticos en Barkan y considera que el boicot contra las compañías en asentamientos sólo perjudica a los palestinos, que no tienen posibilidad de conseguir empleos alternativos en la debilitada economía cisjordana.

Fuente: Agencia EFE