2019 · 04 · 08

Palestina, ante las elecciones de Israel:'

Los palestinos, indiferentes ante las elecciones, prefieren la victoria del bloque de Gantz

Familiares de Bilal al-Najjar, de 17 años, en su funeral tras ser alcanzado por una bala israelí en una manifestación en la frontera de Gaza. MAHMUD HAMS AFP

Bajo una profunda escisión interna política (Hamas-Al Fatah) y geográfica (Gaza-Cisjordania) que les impide convocar comicios desde 2006, los palestinos contemplan la cita electoral en Israel, entre la indiferencia por que no supongan un gran cambio para ellos y el interés por si influyen en sus vidas.

¿El líder conservador Benjamín Netanyahu, que lleva una década en el poder, o el ex jefe del Ejército Benny Gantz, al frente de un nuevo bloque centrista? "Gane quien gane, no nos tendrá en cuenta. En la campaña electoral casi nadie habla de los palestinos", lamenta Ahmed tomando un café en la Plaza Manara de Ramala. A su lado, otro palestino lanza un deseo: "Espero que Netanyahu se vaya de una vez y venga alguien mejor para todos".

El liderazgo muestra más interés que la calle. En la sede presidencial de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), en la Mukata de la capital cisjordana, apuntan cada declaración de la campaña electoral sobre el eterno conflicto, pero intentan no pronunciarse por ningún candidato.

"Os deseo elecciones tranquilas y honestas, como es normal", se limitó a decir recientemente el presidente palestino, Abu Mazen, a un grupo de empresarios israelíes. Con todo, cuando Gantz elogió la retirada de Gaza e insinuó que podrían sacar conclusiones en otros lugares, el portavoz presidencial, Nabil Abu Rudeina, afirmó, pensando en Cisjordania: "Las palabras de Gantz son alentadoras si gana las elecciones y sigue fiel a su posición".

Consciente de que muchos israelíes asocian la ANP a la "instigación al terrorismo", el Likud no tardó en usar esas palabras para destacar que "Abu Mazen prefiere a Gantz" y que "su Gobierno de izquierda débil ordenará peligrosas retiradas". Gantz se muestra a favor de la negociación, pero se abstiene de apoyar abiertamente la creación de un Estado palestino. Entre otros motivos, necesita también votos en la derecha.

"No podemos ser indiferentes a las elecciones israelíes porque nos afectan de forma directa. Hacemos un llamamiento a los votantes para que elijan a quienes busquen la paz", afirma el dirigente de Al Fatah, Mohamed Odeh. Según comenta a EL MUNDO, "excepto Meretz no hay diferencia entre los partidos sobre el conflicto, pero no es lo mismo Netanyahu que alguien nuevo que venga a intentar solucionar problemas como la ocupación".

Mientras Gantz es una incógnita, Netanyahu es "más de lo mismo" con dos interrogantes: identidad de sus socios de Gobierno (sólo coalición derechista o con Gantz) y la sombra de un posible juicio por corrupción en 2019. Cuando en 2009 tenía socios de centroizquierda y presión del presidente Barack Obama, Netanyahu se pronunció a favor de un Estado palestino desarmado y en 2014 mostró disposición a aceptar el plan de paz de John Kerry. Desde hace cinco años, no hay negociación con Abu Mazen, no se mueve de la derecha y se aferra al statu quo considerando la llegada de Donald Trump como una bendición para el Likud

El partido laborista acusa a Netanyahu de "ceder de forma humillante ante los terroristas de Hamas y darles dinero para comprar calma mientras debilita a Abu Mazen, que es con quien Israel debe negociar un acuerdo". Según Netanyahu, Abu Mazen castigó económicamente a Gaza para provocar una guerra con Israel que acabaría ocupándola y entregándole su control.

Hamas, que no reconoce a Israel y no ve diferencias entre sus partidos, prefiere a Netanyahu según varios analistas. Si en los últimos 12 meses el máximo dirigente de Israel fuera de centroizquierda, ya habría lanzado una masiva ofensiva contra Hamas en respuesta a sus proyectiles y explosivos. Sólo alguien con gran apoyo en la derecha, halcón en otros frentes (Irán) y habilidad política como Netanyahu puede firmar una tregua con el grupo islamista (mediación egipcia) poco después del lanzamiento de proyectiles a la mismísima Tel Aviv y con los comicios a la vuelta de la esquina.

Su contención ante Hamas, destacada en la izquierda, es posible también ante sus bases electorales por su política en las colonias en Cisjordania y su campaña contra los medios. Y las alianzas con populistas con fama de duros como Trump, Putin y Bolsonaro.

Para los palestinos hay ahora dos fechas clave en su futuro inminente: los comicios en Israel y la publicación del plan de paz de Trump que ya rechazan de antemano. Tras trasladar la embajada a Jerusalén y recortar ayudas económicas, Trump es más criticado en Ramala que el propio Netanyahu. Éste considera que el conflicto palestino no tiene solución a la vista y prefiere administrarlo, ignorar la opción negociadora con Abu Mazen, tolerar a Hamas debilitado en Gaza y aliarse con países árabes ante Irán.

Con la salud debilitada, edad avanzada (83) y la Casa Blanca en contra, Abu Mazen sabe que la continuación de la actual coalición de Netanyahu puede acelerar su ocaso como rais

Fuente: Sal Emergui, Diario El Mundo - España