2019 · 10 · 02

Gantz cancela la reunión que iba a mantener mañana con Netanyahu para intentar pactar un gobierno de unidad en Israel

El líder del partido Azul y Blanco, Benjamin Gantz, ha cancelado este martes el encuentro que iba a mantener el miércoles con el primer ministro, Benjamin Netanyahu, para intentar alcanzar un acuerdo de cara a la formación de un gobierno de unidad

El líder del Partido Azul y Blanco de Israel, Benny GantzREUTERS / AMIR COHEN

El líder del partido Azul y Blanco, Benjamin Gantz, ha cancelado este martes el encuentro que iba a mantener el miércoles con el primer ministro, Benjamin Netanyahu, para intentar alcanzar un acuerdo de cara a la formación de un gobierno de unidad, en un nuevo varapalo para las posibilidades de que ambos alcancen un pacto en este sentido.

El jefe del equipo negociador del partido de Gantz, Yoram Turbowicz, se ha puesto en contacto con su homólogo del Likus, Yariv Levin, para comunicarle la decisión, según ha informado el diario israelí 'The Jerusalem Post'.

"Las condiciones mínimas no han madurado para un encuentro que vaya a ser beneficioso", ha precisado una portavoz del partido Azul y Blanco. El Likud ha respondido expresando su "sorpresa" ante la decisión de la formación de Gantz.

Fuentes del partido Azul y Blanco han dicho que no hay posibilidad de avances mientras Netanyahu no retire su demanda de negociar en nombre del bloque de partidos de derechas y ultraortodoxos que encabeza el Likud, en lugar de únicamente en nombre de su partido.

Según los medios locales, Netanyahu decidirá durante los próximos días si devuelve al presidente, Reuven Rivlin, el mandato que le concedió la semana pasada para intentar formar gobierno.

En caso de que Rivlin le entregue el mandato a Gantz, contaría con 28 días para intentar ensamblar una coalición y, si no lo consigue, se abriría un periodo de tres semanas en el que cualquier parlamentario podría recabar el apoyo de 61 de sus colegas para formar un ejecutivo y evitar unas terceras elecciones en menos de un año.

Rivlin concedió el 25 de septiembre a Netanyahu un mandato de cuatro semanas para intentar formar gobierno, a raíz de las elecciones parlamentarias celebradas el 17 de septiembre.

Netanyahu aceptó el mandato concedido por Rivlin y destacó que "sabe que no tiene una mejor oportunidad de formar gobierno", si bien las conversaciones con Gantz para pactar un gobierno de unidad se habían saldado horas antes sin acuerdo.

En ese sentido, Gantz reiteró que su formación "no se sentará en un gobierno con un ministro sobre el que pesa una imputación grave", en referencia a las vistas que se celebrarán en octubre de cara a la posible presentación de cargos por corrupción contra Netanyahu.

Los resultados electorales

El partido de Gantz fue el más votado en los comicios y obtuvo 33 escaños, por los 32 logrados por el Likud del primer ministro. La coalición que podría conformar Netanyahu cuenta con 55 escaños, por los 54 que recabaría Gantz, lo que no da una mayoría a ninguno.

La Knesset está integrada por 120 escaños, por lo que la coalición gubernamental debe sumar al menos 61 para lograr la aprobación en sesión del nombramiento del primer ministro, así como las futuras políticas del Ejecutivo.

Dado el reparto de escaños derivado de los resultados anunciados hasta el momento, ni Netanyahu ni Gantz podrían ensamblar una coalición mayoritaria en el Parlamento sin la participación del partido del exministro de Defensa Avigdor Lieberman, lo que le deja en una posición de peso en las negociaciones.

Lieberman, líder de Yisrael Beitenu, ha dicho en todo momento que la única solución es un gobierno de unidad integrado por su formación, el Likud, y el partido Azul y Blanco.

La situación es similar a la vivida tras las elecciones de abril, cuando Netanyahu no fue capaz de alcanzar un acuerdo debido a sus diferencias con Lieberman y decidió convocar elecciones anticipadas, en lugar de devolver el mandato a Rivlin para que diera la oportunidad de formar Gobierno a Gantz.

Hasta la fecha ningún partido ha logrado una mayoría absoluta, lo que hace de la etapa postelectoral un elemento clave del proceso. Asimismo, ha provocado en ocasiones la formación de ejecutivos inestables dependientes de la firmeza de estas alianzas entre partidos.

Fuente: Agencia Europa Press